Si preguntas a diez personas por qué siguen en este hobby, probablemente obtengas diez respuestas distintas. Habrá quien pinte para competir, quien coleccione, quien no pueda dejar de montar escenografía y quien simplemente disfrute pasando una tarde alrededor de una mesa. En Turno queremos hablar con todos ellos.
Quizá nosotros solemos acercarnos a la pintura desde un lugar más artístico. Precisamente por eso nos interesaba hablar con Jorge. Porque entiende el pincel desde otro sitio. Y escuchar a quien vive el hobby de otra manera siempre ayuda a entenderlo un poco mejor, porque pone el foco en otro sitio, con una perspectiva mucho más ligada al juego y a la mesa.
Llega un punto en el que los tutoriales dejan de ser suficientes. Puedes leer, ver vídeos o escuchar a quien lleva años haciéndolo. Hasta que no coges tú el pincel, hay cosas que simplemente no aparecen, algunas cosas solo las entiendes pintando. Las descubres haciéndolas. Cuando te equivocas. Cuando repites. cuando empiezas a darte cuenta de cosas que nadie había sabido explicarte
"Efectivamente, la pintura de miniaturas es siempre un proceso vivo. Por mucho que estés siguiendo punto por punto un tutorial, una de las cosas que hablo mucho con mis alumnos es del conocimiento intangible. Hay una parte que es muy, muy difícil de explicar, porque yo te puedo hablar de diluciones, te puedo hablar de cargas de pincel, te puedo hablar de mezclas, te puedo hablar de saturación... Incluso te puedo hablar de porcentajes, que es algo que hacen muchos artistas y que a mí siempre me ha dado cierto respeto esa aproximación, porque es realmente difícil ser consciente de los porcentajes que se utilizan en cada momento.
Por eso hablamos de un conocimiento intangible. A veces es como aprender a conducir: hay ciertas sensaciones cuando coges la pintura, cuando la impregnas en el pincel, cuando preparas una dilución, cuando descargas parte de esa pintura... El contacto del pincel con la miniatura es realmente muy, muy... No es que sea muy difícil de explicar, que lo es, sino que además depende cien por cien de la persona que esté con el pincel.
Y eso, hasta que no empiezas a repetir un proceso, te das cuenta de cómo funcionan para ti las cargas, las texturas, las pinceladas. Es realmente un proceso que solo puedes andar tú y que solo puedes descubrir tú, en cierta manera. Va a dar igual el número de tutoriales que veas, porque, aunque lo tengas muy, muy claro, hasta que no empieces a trabajarlo y vayas haciendo un poco de prueba y error, no vas a encontrar tus propias... No vas a encontrar lo que a ti te funciona realmente, y entender cómo funcionan las pinturas, las capas base, las veladuras, más allá de los puntos característicos o los puntos clave que se explican en todos los tutoriales."
Todos hemos comprado una caja pensando que esa iba a ser la siguiente. Luego llega otra. Y otra más. El hobby siempre encuentra la forma de empujarte hacia delante, a que la marea gris siga creciendo. Compramos más, jugamos más, aprendemos más… pero a veces, en ese camino, se nos olvida qué fue lo que nos hizo entrar aquí. Y recuperar esa sensación del principio suele ser bastante más difícil que aprender a pintar mejor.
"Si precisamente soy tan insistente con los consejos y con el tema de la disciplina y la metodología a la hora de pintar es porque tengo muy claro el sentido de lo que hago, y es lo que intento transmitir en mi newsletter, es lo que intento transmitir en mi exposición en redes sociales y, sobre todo, uno de los pilares en mi academia.
Creo que hay una parte de nosotros, de todos los que nos dedicamos a Warhammer, que es común. Creo que todo el mundo entendió en su día que se quería meter en esto cuando veía esos escaparates de las tiendas de Warhammer, cuando veía esas fotos, cuando veía esas revistas, esa White Dwarf del año 99, ¿no? Y todo el mundo flipaba con esas portadas, con esos dibujos, con esas escenas de guerra, y todos de adolescentes, dijimos: algún día, nos dedicaremos a esto."
"Pero al final hay una maquinaria brutal, hambrienta, detrás, a nivel de marketing, promociones, juego, que, si la dejas y le das barra libre, te va a atrapar. Te va a atrapar y precisamente va a hacer que pierdas un poco ese sentido. Y esto no nos tenemos que ir muy lejos: cualquiera puede ir cualquier domingo o cualquier sábado a una tienda de juego, a una tienda local, a un GTS y todo el mundo va a ver mesas de juego que dan pena, que están muy lejos del motivo por el que nos metimos y por el que nos apasionó este hobby, que realmente no cumple con ese sentido del niño de 10 años que veía el escaparate y sabía que se quería dedicar a Warhammer.
¿Sabes de lo que te hablo? Miniaturas a medio montar, miniaturas sin pintar, ejércitos y hordas de Wallapop, de cientos de colores, porque en última instancia parece que gran parte del hobby se limita a tener muy machacado el META para poder “partirle la cara” a tu colega el domingo con la última lista superafilada, y lo de menos es lo que plantas en mesa.
Creo que 11ª edición va a hacer un cambio notable en ese sentido. Creo que está haciendo una apuesta importante porque las mesas de juego parezcan más escenarios de guerra y menos mesas de juego, quitando las áreas de objetivo y otra serie de mejoras que están incorporando.
Y es precisamente por lo que insisto tanto: que pintes mejor, que pintes peor, que tengas un estilo más pulido, que tengas un estilo más guarrindongo, más de andar por casa, es casi lo de menos. Lo importante es que tengas ese hambre por tener unas miniaturas de las que sentirte orgulloso y unos ejércitos que lucir, más allá de echar los dados o más allá de tener muy, muy afiladas las listas.
Ese es el sentido que intento siempre darle al juego y a las miniaturas. Es el sentido por el que empecé con esto y, desde luego, es el sentido por el que me eché la banda a la cabeza y empecé la academia de pintura."
Todos conocemos a alguien capaz de pasarse doscientas horas con una sola miniatura. Y también a quien la quiere lista para el domingo. Lo curioso, e interesante, es que los dos pueden estar disfrutando exactamente del mismo hobby.
"Esto depende exclusivamente de cada pintor. Tenemos pintores de altísimo nivel donde cada color, cada textura y cada filtro tiene un sentido: intenta transmitir una emoción, un ambiente y contar una pequeña historia. Y tenemos pintores que, siendo muy buenos también, únicamente buscan el efectismo y el pragmatismo de todo lo que hacen.
Mi filosofía, por lo menos lo que intento enseñar en la academia, siempre va a ser esto segundo. Yo no enseño a que puedas transmitir emociones con una miniatura que te cuesta 200 horas pintar; yo lo que enseño es que, en el mínimo de tiempo posible y con el mínimo de conocimientos, puedas tener unas miniaturas impresionantes en tu mesa, que representen la guerra en el milenio 41, independientemente del estilo que estés trabajando.
Y ojo, esto no quita que en algún momento me guste ponerme un poco más romántico y darle a alguna de mis miniaturas un carácter un poco más artístico. Pero en su mayoría lo hago para mí, para salir de mi zona de confort, para evolucionar y para saber yo, Jorge, como pintor, hasta dónde puedo llegar; pero no entra dentro de mi metodología de pintura ni de lo que intento transmitir.
De hecho, este ejercicio de ponerme más artístico lo suelo hacer de vez en cuando para salir de mi zona de confort, pero también el forzarme a hacer speed painting, a probar nuevos materiales y a ir conociendo la forma más efectiva y directa de conseguir el resultado deseado.
A veces es más complejo causar un gran impacto y diseñar una gran miniatura en dos horas que poderle dedicar cien a una y que te quede espectacular."
Internet te puede ahorrar años de prueba y error. También puede hacer que no empieces nunca. Hay días en los que ves tantos tutoriales que acabas cerrando el portátil… y dejando la miniatura igual que estaba. Hace diez años costaba encontrar un tutorial. Hoy, encontrar un tutorial ya no cuesta nada. Elegir cuál seguir es otra historia. Lo complicado es no acabar paralizado entre tantas formas distintas de hacer exactamente lo mismo.
"Bueno, desde luego, lo bueno que tiene internet y las redes sociales es que se han convertido en una auténtica biblioteca de Alejandría del conocimiento. Muchos de nosotros hemos aprendido a pintar en YouTube y no adolecemos los problemas de cuando empezamos.
Es mucho más fácil —por una parte— empezar hoy a pintar de lo que era hace 20 años, precisamente por ese conocimiento; pero también aparece la llamada parálisis por análisis. Tenemos tantísimo ruido, tantísimos tutoriales, tantísimos estilos al alcance, tantísimos creadores de contenido, que a veces es muy difícil marcar una única dirección. Empiezas con un artista, te dice que hagas una cosa; cambias de vídeo y te dicen que hagas la contraria, porque al final tienes mil formas diferentes de llegar a sitios muy similares, pero a la vez mil estilos diferentes.
Y muchas veces ese abrumarte creo que te puede paralizar un poco, y precisamente lo que hace es que al final termines con tu ejército pintado de cualquier manera. Pero la realidad es que hoy puedes encontrar formas de tener un ejército impresionante pintado con una esponja de maquillaje y un perfilador de óleos, que le dé mil vueltas al 95% de los ejércitos que se plantan en mesa un domingo por la mañana.
Y esto es algo que a los que llevan mucho tiempo en el hobby, pero pintan muy, muy mal, les duele un montón cuando a veces les enseñas una miniatura que has pintado en una hora o en una hora y media, o un ejército, y dices que lo has pintado con esponjas y dándole cuatro brochazos con óleos, y la gente no te cree. Porque hay mucho bloqueo en asumir que hoy en día existen muchísimas técnicas para conseguir muy, muy buenos resultados con muy poquito esfuerzo, con muy poquito conocimiento.
Pero si tú no has salido del Nuln Oil y de los cuatro tutoriales que se enseñan en los canales de Warhammer+ o en los códex, al final vas a tener unos ejércitos terribles y que, encima, te van a exigir mucho más tiempo para conseguir resultados decentes que los que podrías conseguir de otra manera.
Así que, en ese sentido, creo que nos podemos considerar afortunados.
Y lejos de lo que pueda pensar alguno soy un gran defensor del contenido gratuito, esto es algo de lo que hablo muchísimo en mi academia, en mi newsletter y en los grupos, en la comunidad de alumnos que tengo: el pasarnos tutoriales, el ir compartiendo conocimiento gratuito.
Y yo lo digo también, lo digo a la entrada de mi academia: que tienes un montón de contenido gratuito, totalmente gratuito, en internet. Y es que una cosa es tener acceso a ese conocimiento y otra es poder darle forma, poder aproximarte a él y poder tener una línea de conocimiento que realmente vaya validando tu proceso."
Hay pintores a los que reconoces en cuanto ves una miniatura. No hace falta leer el nombre. A veces basta una luz, una combinación de colores o una forma muy concreta de resolver un detalle para saber quién está detrás.
"Bueno, aquí sí que creo que realmente hay un elemento diferenciador entre lo que yo enseño en la academia y otros artistas, y es que yo no tengo una forma definida de pintar y no enseño un único estilo.
Hoy en día puedo ver casi cualquier imagen de un pintor conocido y te puedo decir de quién es. Puedo reconocer perfectamente a Sergio Calvo, a Diego Lacaci y, por supuesto, el Miniaturista, que es uno de los que más seguidores e imitadores tiene, y yo me incluyo. He aprendido muchísimo de sus tutoriales y de los que he nombrado anteriormente.
Pero yo, al final, enseño estilos. Veo lo que hay por ahí, veo y aprendo formas diferentes de pintar: box art, Grimdark, volumetría, estilos más artísticos, speed painting… Los bajo a tierra, te cuento cómo llegar a esos estilos de la forma más eficiente y los problemas que vas a tener, y entonces en mis tutoriales los voy transmitiendo. De tal forma que, de una miniatura a otra que haya pintado en la misma semana, puedes no ver absolutamente ningún parecido, porque he utilizado técnicas diferentes, estilos diferentes, y no se parecen nada la una a la otra.
Al final es ir bebiendo de distintas fuentes y ser capaz de aplicarlas y de combinarlas para poder entrar en el estilo, poder trabajar el estilo que quieres. Y eso creo que es una de las cosas que hacen grande también.
Y eso es algo que, indirectamente, también ayuda mucho en el proceso de aprendizaje, porque no te enseño cómo pintar una cosa de una manera, sino que te la enseño de muchas maneras para que tú puedas elegir cuál es la aproximación que mejor se adapte a ti. O a lo mejor quieres tener un ejército pintado en cierto estilo, quieres tener un ejército pintado en otro. A lo mejor estás empezando a pintar a comisión y necesitas optimizar tus procesos y necesitas tener una gama más amplia, no solo de ejércitos que has pintado, sino de estilos a los que puedes tener acceso, porque necesitas esa versatilidad para que tu negocio el día de mañana pueda ser rentable.
Y eso es precisamente lo que traigo, y es uno de los principios por los que me muevo. Así que te podría decir que no tengo una forma definida de pintar y que no me mimetizo con mis alumnos en tanto en cuanto trabajo muchísimos estilos y muchísimas aproximaciones a todas las miniaturas dentro del universo de Warhammer y Warhammer 40.000."
No salgo de esta conversación con ganas de pintar mejor. Salgo con ganas de pintar. Y creo que esa diferencia importa más de lo que parece.
Aprender es cuestión de tiempo. Más despacio o más deprisa, acaba llegando. Seguir teniendo ilusión ya es otra cosa. Lo que no vuelve tan fácilmente son las ganas. Y, visto así, quizá el verdadero trabajo nunca fue aprender a pintar. Era conseguir que el hobby siguiera ilusionándote años después.

Rosa Sancta Studio
Academia de pintura de Miniaturas.

Director creativo y editor
Entrevista, diseño y maquetación.
No Comments