Icono de Instagram que enlaza al perfil @revistaturno
Icono de Blueskyque enlaza al perfil @revistaturno
Únete a nuestro equipo

Freak Wars empieza mucho antes de abrir las puertas,

con Ross

@whoisrooster, fundando desde los márgenes
Por Borja de Frutos

Director creativo y editor

Hay una cosa que pasa en los eventos grandes: llegas, empiezas a recorrer los pasillos y, sin darte cuenta, han pasado tres horas. Has hablado con alguien, te has parado delante de una miniatura, has descubierto un juego que no conocías y todavía te quedan cosas por ver. Para quienes organizan todo aquello, la película es bastante distinta.

Este año fuimos a Madrid para cubrir Freak Wars. Queríamos ver miniaturas, descubrir juegos y contar lo que pasaba por allí. También acabamos participando en una ponencia, «La belleza de perder el tiempo», junto a Pakozoic y Chema, de Mokha Blue, gracias a una propuesta de Ross, uno de los impulsores del evento. 

Nos gustó la experiencia. Por eso, unas semanas después, queríamos hablar con Ross. No tanto para repasar lo que ya vivimos como visitantes, sino para conocer un poco mejor todo lo que hay detrás de este evento y cómo se prepara algo de estas dimensiones. 

Después de cerrar las puertas

Cuando termina una edición, quienes hemos ido empezamos a recordar lo que más nos ha gustado, las compras que hicimos o esa miniatura que seguimos pensando que deberíamos habernos llevado. La organización tiene otras cosas en la cabeza.  

«La sensación general es muy buena. A pesar de los contratiempos administrativos con Madrid Destino y de algún que otro imprevisto, la lectura global de esta edición es sumamente positiva. Esto no quita que haya aspectos por pulir. Como cada año, analizaremos los puntos de dolor para corregir todo lo que esté en nuestras manos y seguir mejorando poco a poco».

Los visitantes nos quedamos con lo que vemos durante el fin de semana, pero detrás hay muchas horas de trabajo y problemas que apenas llegan a trascender. 

Miniaturas de criaturas fantásticas pintadas y expuestas en el concurso de pintura de Freak Wars 2026.

Lo que no vemos los que vamos

Durante el evento es fácil fijarse en lo que tienes delante: los stands, las actividades, los concursos y las mesas llenas de miniaturas. Pero ¿qué ocurre detrás de todo eso? ¿Qué parte de la organización resulta más complicada y suele pasar desapercibida para el público?

«Sin duda, la gestión administrativa y la resolución de imprevistos sobre la marcha. Es la parte que más desgasta a nivel interno. Por otro lado, la relación con colaboradores siempre trae algún reto inesperado, aunque afortunadamente es un apartado que ha ido evolucionando y mejorando año tras año. Nuestra idea es clara: todo proceso que se pueda optimizar para facilitar la labor organizativa, hay que abordarlo sin dudarlo».

Coordinar marcas, colaboradores y equipos exige una planificación constante, pero también capacidad para reaccionar cuando algo se tuerce. 

Miniatura de un vehículo de guerra fantástico con armaduras, cadenas y cuernos expuesta en Freak Wars 2026.

Un Freak Wars distinto

Freak Wars ha crecido, y no solo en tamaño. Queríamos saber qué diferencias encontraba Ross entre las primeras ediciones y la actual, más allá de la cantidad de gente o de espacio. 

«La profesionalización del sector en todas sus dimensiones. Hay un salto cualitativo enorme en todas las áreas de la organización, en el perfil de las marcas y colaboradores que participan, y en la propia calidad del contenido de Freak Wars. Ese es el rumbo que hemos tomado y por el que tenemos que seguir apostando».

Es una cuestión que nos toca de cerca en Revista TURNO. Quienes vivimos el hobby sabemos que detrás de una miniatura, un juego o cualquier proyecto hay muchas horas de trabajo, decisiones creativas y, en ocasiones, auténticos negocios que salen adelante gracias a la pasión de las personas que lo impulsan. Nos gustaría que todo ese esfuerzo tuviera cada vez más reconocimiento y que el sector dejara de percibirse únicamente como una afición para entenderse también como una industria con talento propio. 

Hay marcas que han consolidado sus proyectos, nuevas propuestas que buscan hacerse un hueco y profesionales que han convertido su afición en su forma de vida. Freak Wars se ha convertido así en algo más que una cita anual para reunirse. Para muchas marcas y proyectos, también es una oportunidad de darse a conocer, presentar novedades y encontrarse cara a cara con la gente que sigue su trabajo. 

Diorama de miniaturas que representa una escena de batalla con soldados armados y figuras caídas, expuesto en Freak Wars 2026.

Miniaturas, juegos y todo lo que hay alrededor

Una de las cosas que más llaman la atención es la cantidad de aficiones que conviven en el mismo espacio. El modelismo y los wargames siguen ocupando un lugar central, pero también hay rol, juegos de mesa, cosplay y otras propuestas que pueden atraer a gente que quizá no habría ido a un evento de miniaturas por su cuenta. 

¿Ha cambiado con los años la manera en que la organización entiende Freak Wars? Ross lo tiene claro: la intención siempre ha sido reunir al hobby, sin quedarse únicamente en una de sus partes. 

«El propósito de Freak Wars siempre ha sido ser el gran estandarte del hobby en nuestro país. Entendemos esta afición como un ecosistema donde todo está interconectado: el núcleo de wargames y miniaturas nutre de forma natural al rol, los juegos de mesa. Incluso la literatura está relacionada. ¿Quién no ha leído una novela, se ha imaginado a un protagonista y tiempo después ha visto una figura y ha pensado "es exacto a como me lo imaginaba"? ¿O quién no se ha inspirado en la ilustración de una carta para pintar una miniatura?

Ahí reside la verdadera esencia de Freak Wars: mantenernos muy fieles a la raíz de las miniaturas y el modelismo, pero siendo lo suficientemente abiertos y flexibles para integrar propuestas como el cosplay, los TCG o los juegos de mesa. Son áreas complementarias con mucho atractivo que sirven como punto de entrada para que público más general (incluidas las familias) termine dando el salto al hobby puro».

También es una de las ventajas de reunir tantas aficiones en un mismo espacio. Quizá alguien llegue por el cosplay y termine interesándose por un juego de mesa, o se acerque a un stand por curiosidad y descubra el trabajo que hay detrás de una miniatura. De hecho, esa mezcla puede ser una buena forma de acercar el hobby a personas que todavía no lo conocen. 

Miniaturas pintadas de personajes de Star Wars, con figuras de Grogu, Chewbacca y Darth Vader, expuestas en una vitrina.

El concurso de pintura, después de los premios

Como cada año, el concurso de pintura dio bastante que hablar después de la última edición. Queríamos conocer la valoración de Ross y saber cómo habían vivido desde la organización la conversación posterior. 

«Aunque no he seguido al detalle todo el debate posterior, la valoración que hacemos desde la organización es muy positiva. Es imposible que todo el mundo esté de acuerdo al cien por cien, pero creemos que el formato que planteamos funciona y tiene un recorrido sólido, a falta de ajustar algunos matices.

La entrega de premios fue muy dinámica y quedamos francamente satisfechos con la ejecución, los medios técnicos y el ritmo del acto. En cuanto a los premios Bests y al propio Best of Show (BoS), el nivel de las obras candidatas era espectacular y cualquiera de ellas podría haber resultado ganadora. De hecho, como ejercicio de transparencia pionero en certámenes de este tipo, grabamos la deliberación completa del jurado (gracias a los compis de TB3) y la tenéis disponible abiertamente en nuestro canal de YouTube para que todo el mundo pueda ver cómo se tomó la decisión».

Poder ver la deliberación completa aporta algo que no suele acompañar a una entrega de premios: la posibilidad de conocer los argumentos que hay detrás de cada decisión. La grabación permite acercarse a ese proceso y entender mejor por qué el jurado se decantó por unas obras frente a otras, aunque cada aficionado pueda tener sus propias favoritas. 

La conversación no termina con la entrega de premios. En una disciplina tan exigente, donde cada participante tiene sus propias referencias y criterios, es lógico que los resultados generen opiniones distintas. Lo interesante es que ese debate sirva también para seguir mejorando el concurso en futuras ediciones. 

Qué queda por hacer

Con una edición recién terminada, o, a veces, durante la misma, la siguiente ya empieza a ocupar espacio en la cabeza, por eso, quisimos saber que objetivos marca la organización y qué podemos esperar del futuro de la feria. 

«De cara a la próxima edición se prevén cambios importantes, pero no en el sentido de alterar la identidad de Freak Wars, sino de evolucionar. Nos toca reajustar piezas, buscar fórmulas que encajen mejor para todas las partes y reforzar aquellos aspectos que hayan podido quedar más flojos. El objetivo final sigue siendo el mismo: afianzar el evento de referencia de este hobby en España y proyectarlo con fuerza a nivel europeo e internacional».

Volvimos de Madrid con un buen puñado de fotos, conversaciones y una ponencia que no entraba en nuestros planes iniciales cuando empezamos a preparar la cobertura. También con la sensación de que el fin de semana se había quedado corto: algún stand por visitar, actividades que nos perdimos y conversaciones que se quedaron pendientes. Mientras tanto, la organización ya tiene la vista puesta en Freak Wars 2027. Nosotros, por nuestra parte, nos quedamos con todo lo vivido en Madrid y con unas cuantas cosas que esperamos no dejar escapar la próxima vez. 

ESTE ARTÍCULO PERTENECE AL

MINIATURAS · WARGAMES · JUEGOS DE MESA

La newsletter de TURNO

Solo lo mejor, directamente a tu bandeja de entrada.
Borja de Frutos

Director creativo y editor

Entrevista, diseño y maquetación