Vi el trabajo de Anubis en Freak Wars, vi su trabajo, me acerqué a él, supongo que por la estética, por cómo se presenta… La primera escenografía que recuerda no la hizo él, se la hizo su padre. Un túmulo, algo pequeño, perfecto.
Y ahí empezó todo.
Porque hay gente que entra al hobby por las minis, por el juego, o por pintar mejor… y otros se quedan con lo que pasa alrededor.
Encaja bastante que alguien llamado Anubis acabe levantando ruinas.
Desde ahí tira del hilo: Warhammer, metal, fantasía, pintar, esculpir, montar cosas… y en algún momento decide que se le queda corto y necesita algo más grande. Dejando de lado lo que, aparentemente es solo una actividad técnica y artística, pasa a ser una herramienta de disciplina, creatividad, autoconocimiento y conexión social.
Y ahí ya no está decorando mesas, está montando sitios con sentido. Le dejo presentarse:
"Básicamente detrás de Anubis Manufactorum estoy yo, Anubis (si es mi nombre real).
Qué decir de mí, soy el resultado de un niño de un pueblo pequeño de Zaragoza que soñaba con mundos de fantasía, novelas caballerescas y heavy metal, y que decidió tomar ejemplo de sus héroes de fantasía y luchar por alcanzar sus sueños. Empecé en todo esto cuando cumplí 7 años y mis padres me regalaron una caja de “No muertos” de Warhammer, y mi padre me construyó un pequeño túmulo de escenografía. A partir de ahí fue una obsesión, un no parar. Gracias al destino, en 2019 decidí lanzarme y comencé a trabajar profesionalmente pintando miniaturas por encargo y haciendo dioramas.
A día de hoy me siento muy afortunado, trabajo rodeado de personas igual de apasionadas que yo por el hobby, a los que puedo llamar amigos, en White Weasel Studio."
Hay gente que llega al mundo de las miniaturas por el detalle, por la técnica, por ese control a la hora de aprender a aplicar un NMM. Y luego hay otros que miran alrededor de las miniaturas. Que necesitan saber dónde está pasando todo eso, qué sostiene la escena y qué la hace tener sentido.
"Cuando empecé a dar mis primeros pasos en el mundo de Warhammer quedé realmente impactado por los decorados de las White Dwarf, aquellos castillos de no muertos, batallas… Para mí es lo que daba sentido a aquellos muñequitos de plástico. Hace como 7 años comencé a pintar miniaturas por encargo, pero me sabía a poco. Vengo de otras disciplinas artísticas, toco en varias bandas de metal, tengo un proyecto de Dungeon Synth ambientado en Warhammer, pinto cuadros y hago escultura… son artes más viscerales y amplias, así que decidí no limitarme en el aspecto creativo. En la escenografía puedo crear a partir de cero y combinar escultura, arquitectura y pintura."
No empieza por planos, ni por reglas, hay instinto. Y como falle, da igual lo fino que pintes. Primero va eso y luego ya si quieres, sacas el metro.
"Siempre busco la sensación, trato de evocar paisajes y arquitecturas monumentales que por sí mismas cuenten una historia, pero también me gusta dejar espacio a la interpretación de los demás, creo que eso enriquece mucho el diorama y le da más perspectivas que la mía propia."
Aunque el nombre apunte directo a un sitio (Warhammer Terrain Maker), lo que hace no se queda solo ahí.
Porque no va tanto de franquicias, sino de hasta dónde puedes llegar con lo que haces. De hasta dónde puedes llevar lo que construyes.
"Mi territorio natural siempre es la fantasía, he tenido el placer de hacer dioramas de distintos mundos, películas o juegos. Pero sí que es cierto que la conexión con Warhammer es más profunda, me da la oportunidad de explorar mundos más oscuros y salvajes, siento que no hay limitaciones en cuanto a aspecto o historias que contar."
Su forma de trabajar también dice bastante de por dónde va todo esto, no es alguien que construya en silencio ni desde la calma. Hay bastante ruido y la necesidad de quedarse solo para que algo salga.
"Siempre trabajo con música, generalmente a un sonido aturdidor, y me gusta trabajar solo, pues tengo mucha más capacidad de concentración. No obstante, también me gusta compartir eso con gente y poder transmitir mi pasión."
Nuestro hobby está cambiando muy rápido, herramientas nuevas, procesos más limpios, impresión 3D, materiales nuevos, cosas que hace unos años seguramente eran impensables ahora son lo normal. No todo el mundo entra igual en ese juego, Anubis lo ve muy claro:
"Me parece una herramienta muy útil en este siglo y suelo utilizar bits para mis construcciones, pero personalmente prefiero sentir el cincel con mis manos. Trato de que todo lo que hago sea una pieza única, cuando algo es fácilmente replicable creo que pierde gran parte del alma. Siento un profundo respeto por los escultores de 3D y creo que están haciendo un gran trabajo."
La escenografía está siempre ahí. Pero casi nunca se mira, ya no en miniaturas, en general. Todo el mundo la usa y la ve, pero no todo el mundo la mira. Está ahí, sosteniendo la partida, pero muchas veces pasa como fondo… hasta que deja de hacerlo. Y entonces cambia todo.
“Como bien has dicho el escenario es lo que sostiene el Wargame, es su columna vertebral, si no estaríamos hablando de un juego de mesa al uso, ¿acaso podríamos entender Roma sin el Coliseo o la Edad Media sin castillos? Creo que la escenografía aporta gran parte del concepto y la inmersión, es lo que lo lleva a que sea más allá que un simple juego de figuritas.”
Y para cerrar… está la fantasía sin freno. Cuando no hay encargo, ni límites, ni nadie mirando. Solo la necesidad de que algo exista.
Ahí es donde se ve de verdad hacia dónde tira cada uno.
"Pues seguramente construiría un tablero de juego inspirado en los cuadros de Beksiński. Me encantaría llevar a la tercera dimensión esos mundos de pesadilla que pintaba en sus obras. También me encantaría hacer un diorama a gran escala de las ‘cárceles imaginarias’ de Piranesi. Creo que es un modo de devolver algo a artistas que tanto me han dado."

Escenografía y pintura de miniaturas

Director creativo y editor
Entrevista, diseño y maquetación.
No Comments