Ayer, Costurero Rolero alcanzó los 3333 seguidores en Instagram, una buena cifra. Y, aunque la entrevista estaba pensada para un poco más adelante, cuando vi el número pensé que quizá no había día mejor para publicarla. Sirva también como pequeña felicitación y como excusa para detenernos un momento a hablar de lo que hay detrás de ese nombre.
Porque detrás de Costurero Rolero, hay horas de taller, cientos de metros de telas extendidas sobre la mesa y algo que, dentro de nuestro hobby, tiene un valor especial: objetos hechos a mano que terminan viviendo en mesas de juego reales.
Hay algo que siempre me interesa cuando hablo con gente que crea cosas con las manos: cuándo empezó realmente todo. Porque muchas veces no empieza con el proyecto, ni con la tienda, ni siquiera con la decisión consciente de hacerlo. Empieza mucho antes.
En su caso, la costura no apareció de repente. Estaba ahí desde siempre. Por eso quise preguntarle cómo fue ese primer contacto real con la aguja y el hilo, y si su camino creativo siempre estuvo ligado al rol.
La primera pregunta era casi obligada: ¿Cómo entraste en la costura de verdad: fue por alguien cercano, por simple curiosidad?
“En mi casa siempre hemos andado entre hilos, soy nieto de sastre y mi madre cosía mucho antes de que nosotros naciéramos. La casualidad quiso que, ya de adulto, empecé a trabajar en una tienda de ropa que tenía servicio de sastrería. En la primera planta de la tienda teníamos el taller de costura y aquel lugar tenía algo que me recordaba a mi infancia y me atraía. No tardé en coger la aguja y el hilo y echar una mano en “mis ratos libres” o cuando la situación lo requería.”
Cuando alguien empieza a trabajar con las manos, pocas veces empieza haciendo aquello por lo que luego lo conocemos. Antes hay pruebas, proyectos familiares, encargos pequeños, cosas que aparecen por el camino.
¿Antes (o ahora) cosías ropa u otras cosas o siempre te has centrado en el rol?
“Después de mis primeras puntadas en aquel taller, mi mujer y mi cuñada habían empezado a crear un proyecto de costura creativa y como en cualquier proyecto familiar algo te salpica… mochilas, estuches, carteras y las benditas mascarillas.”
Antes de Costurero Rolero, como en muchas otras entrevistas, hay algo mucho más importante: la mesa de juego. Un grupo de amigos. Muchas campañas. Y una afición que, con los años, deja de ser un simple hobby.
Por eso quise retroceder un poco más y preguntarle por ese primer momento en el que el rol entró en su vida. Qué fue exactamente lo que le atrapó y qué lugar ocupa hoy en su vida más allá de lo creativo.
“El rol forma una parte muy importante de mi vida, lo descubrí sin saber lo que era en el 92, pero fue en el 99 cuando empecé a jugar de forma asidua, primero por foro, luego en vivo y en mesa. Llevamos jugando el mismo grupo más de 25 años y aunque no hay partida todos los días, no hay uno solo en el que no hablemos de ello. Para mí es la forma más saludable de entretenimiento, la oportunidad de evadirme del mundo real y de vivir aventuras con mis amigos.”
¿Y de coser (el proceso, el silencio, el control, crear algo con las manos, etc.)?
“Coser, o crear algo desde cero, tiene algo que me atrapa. Me encanta trabajar a mi aire, con mi música, olvidarme del mundo exterior y centrarme en algo que se va formando hasta verlo terminado. Muchas veces mi momento favorito del día es cuando todo el mundo duerme, a las 2 de la madrugada, cuando he acabado un saquito después de unas horas de hiperfoco.”
En un mundo donde casi todo se fabrica en masa, elegir la artesanía es casi ir en dirección contraria. Más lento, más manual, más imperfecto también. Pero quizá por eso mismo tiene algo especial. Quería entender qué significa para él trabajar así hoy. Qué pasa cuando decides que tu oficio sea este y cuando alguien, en una conversación cualquiera, te pregunta a qué te dedicas.
“Yo siempre digo, orgullosamente, costurero o artesano. No es solo mi nombre en redes, es mi oficio, y aunque sigo siendo un novato y cada día aprendo algo nuevo, tengo claro que mi presente está en crear cosas con mis manos.”
Hay algo bonito en crear objetos para juegos de rol: nunca sabes qué historia van a vivir después. También quería preguntarle por eso: por lo que se siente al pensar que algo que ha salido de tu taller termina acompañando momentos tan personales para otros jugadores.
“Es uno de los grandes placeres de mi trabajo. Tengo la suerte de que he entablado amistad con mucha de mi clientela y de vez en cuando me etiquetan en una foto o descubro por casualidad que una de mis piezas estaba en la mesa cuando acabaron con el BBEG o romancearon a su NPC favorito. Siento que he aportado mi granito de arena para que la experiencia en la mesa sea más mágica y eso me llena de orgullo y alegría.”
Todo proyecto que funciona llega a un momento delicado: crecer o mantenerse fiel a lo que era al principio. Más pedidos, más trabajo, más posibilidades… pero también el riesgo de perder lo que hacía especial al proyecto.
Por eso quise terminar la conversación mirando hacia adelante. Pensando en lo que puede venir si el proyecto sigue creciendo y en qué parte de Costurero Rolero no estaría dispuesto a sacrificar por el camino.
“Tengo claro que no quiero perder la parte de artesanía. Es muy posible que a medio plazo necesite un par de manos extra para ayudarme con la costura. Felizmente, son muchas personas las que confían en mi trabajo y ya me ha pasado en varias ocasiones que me quedo sin stock por falta de tiempo.
Pero si alguien me ayuda cosiendo quiero que esté en el taller a mi lado, que las combinaciones se hagan con cariño y las costuras con cuidado. Lo fácil sería contratar a un fabricante para que replicara mis patrones, pero entonces perdería mi alma y no me atrevería a firmarlo como Costurero Rolero.”
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Hablar con gente que trabaja con las manos siempre tiene algo especial. Hay una calma distinta en ese tipo de oficio.
Un ritmo que no depende de algoritmos ni de tendencias, sino de tiempo, paciencia y repetición.
Quizá por eso también resulta tan fácil reconocer cuándo alguien disfruta de lo que hace. Se nota en cómo habla de su taller, en los pequeños detalles, en esa mezcla de concentración y orgullo cuando una pieza queda terminada. En un hobby como el nuestro, donde tantas veces hablamos de mundos imaginarios, resulta curioso pensar que muchos de esos momentos empiezan con algo tan real como un trozo de tela, una aguja y alguien trabajando en silencio mientras el resto del mundo duerme.
Y creo que esa es una de las mejores partes de este hobby, saber que, en algún lugar, alguien sigue haciendo cosas con las manos para que otros puedan sentarse alrededor de una mesa y vivir una historia.

Costurero, artesano
Sacos de dados, fundas de manuales y mucho más.
1 Comment
Costurero Rolero
Posted at 20:47h, 06 marzoMuchísimas gracias por la entrevista. Gracias por el cariño de las palabras y la edición. Creo que la voy a imprimir y enmarcar… Gracias de corazón.
Víctor AKA Costurero Rolero