¡Únete a nuestro equipo!
Icono de Instagram que enlaza al perfil @revistaturno
Icono de Blueskyque enlaza al perfil @revistaturno
© 2025 Revista TURNO. Todos los derechos reservados.

Ir hacia delante y volver atrás

con Sergio Granizo (BeerGamer)

¿Quieres leer más artículos como este?

No te pierdas las últimas reseñas, entrevista y análisis. Suscríbete gratis a nuestra newsletter.

“Me encanta vivir la fase en la que un alumno deja de colorear minis y pasa a verlas como lienzos 3d, abandona las recetas y se libera como pintor.

Llevo tiempo siguiendo a Sergio (@beergamer). Es una de esas cuentas que no miras solo por las fotos finales, sino por el proceso, por cómo llega hasta ahí, y por esos toques de humor que marcan un poco la diferencia. Hay algo en cómo pinta, y en su forma de llevar sus redes, que engancha.

Después de hablar con él, creo que tiene que ver con que pinta como quien está constantemente corrigiendo algo que acaba de hacer hace diez segundos.

Y con eso, la verdad, me identifico más de lo que me gustaría reconocer. 

Moverse con la miniatura

Hay un momento muy reconocible en su forma de trabajar: no se queda demasiado tiempo en un sitio. Salta. Vuelve. Cambia. Aprovecha un color que aún no se ha secado y lo arrastra a otra zona. Como si la miniatura no fuera una superficie cerrada, sino algo en movimiento. Sergio lleva años moviéndose en ese punto, porque cuando habla de cómo pinta, en realidad está hablando de cuánto control necesitas… y cuánto estás dispuesto a perder. 

Al principio, dice, todo era improvisación, pintar sin demasiadas reglas. Pero con los años algo ha cambiado.

"Bueno, en esto ha habido evolución, al principio improvisaba constantemente y poco a poco he ido hacia una pintura algo más controlada y planificada. La búsqueda de referencias es lo que para mí marca el inicio de un proyecto hoy en día, y quieras o no eso ya es una manera de empezar a controlarlo, luego mi pintura es caótica, pues salto de una zona a otra de la mini constantemente, aprovechando los colores que aún tenga húmedos en la paleta. Además, mi yo interior de pintar rápido y con mucha mancha me puede en muchas ocasiones y la improvisación vence al control. Pero poco a poco vamos trabajando en como mínimo tener un mix de ambas cosas."

Ese «mix» no suena a intentar ordenar algo que, en el fondo, no quiere ser del todo ordenado, porque… ¿por qué no improvisar y liarla un poco de vez en cuando? Quizá por eso, cuando habla de lo que decide no hacer, no menciona límites técnicos. 

"Sí, el uso de recetas es algo que he dejado de hacer, y estoy evolucionando hacia crear mis propios colores con mezclas. Y luego también algo que no me gusta es el típico "subo luz > veladura >subo luz > veladura..." soy mucho más caótico, me encanta avanzar y retroceder constantemente en la paleta."

Rechazar la receta no es solo cambiar la técnica, es negarse a convertir el proceso en algo automático, y, como en todo lo artístico, esto hace que, poco a poco, desarrolles tus propias herramientas, tus propias mezclas, y tu trabajo se vuelva mucho más reconocible.

Esto se entiende mejor cuando habla de enseñar, porque hay un momento muy concreto que le importa más que cualquier acabado, más que cualquier pieza terminada:

"Llevo desde 2018 enseñando sobre todo iniciación, me encanta vivir la fase en la que un alumno deja de colorear minis y pasa a verlas como lienzos 3d, abandona las recetas y se libera como pintor. Ese momento es increíble y me hace más ilusión que cualquier trabajo mío."

Ese momento en el que alguien deja de «colorear» y empieza a pintar, no es solo mejorar la técnica, es otra forma de estar delante de la miniatura.

Cuando el alumno va más allá

En este momento de la conversación, surge una pregunta. Dicen que el mejor alumno supera al maestro, aquí hablamos de nombres propios. Gente que avanza, que encuentra su sitio, que incluso va más allá. A la cabeza de Sergio viene un nombre: 

"Sin duda Isaac Suarez (@isakovich.paintwork en Instagram), es el primero que se me viene a la cabeza, tuve la suerte de ser el primer profe que eligió y ahora sin duda es mucho mejor pintor que yo (¡que ya va coleccionando premios!).

Por favor que esto no quede como que gracias a mi está donde está porque no es así, ha pasado por profesores mejores que yo y luego sobre todo es que le ha echado muchas horas y esfuerzo. Es un referente sobre cómo tomarse este hobby sin duda."

Aquí no hay «apropiación», hay algo más cercano a acompañar que a dirigir, y una forma bastante honesta de entender esto desde la humildad.

En medio de todo esto, inevitablemente aparece otra pregunta. ¿Qué queda cuando apartas los encargos, las clases, lo que «toca» hacer?

"La verdad es que todavía pinto cosas para mí, pero sí es cierto que muy poco y sin duda sería el Orco Tola de Mindwork Studio, que lo compré en las últimas Freak Wars y estoy deseando continuar con el proyecto."

Ese «muy poco» pesa. Porque señala algo que todos entendemos tarde o temprano, como apuntaba Daniel Vallejo en su entrevista ↗︎ cuando tu hobby se convierte en trabajo, el espacio para hacerlo sin objetivo casi desaparece.

Una secuencia del proceso de Sergio, desde la imprimación hasta el resultado final, donde se ve cómo construye volumen, luz y atmósfera paso a paso en la miniatura.

El día que algo cambia

Al final, la conversación vuelve a un momento muy concreto, ese en el que decidió que la pintura de miniaturas podía ser algo más que un hobby. 

"La primera vez fue en Starship Games, que era la tienda donde yo daba cursos y que por desgracia tuvo que cerrar. En el primer curso que di se llenó contra todo pronóstico, y disfruté muchísimo enseñando lo que sabía (que era mucho menos que ahora) y volví a casa sintiendo que me lo había pasado bien, había ayudado a otros pintores y encima había ganado algo de dinero. Me pareció algo maravilloso."

Sergio (@beergamer) no habla de «dar el salto», ni de profesionalizarse. Habla de algo más sencillo: volver a casa y sentir que el día ha tenido sentido. Que lo que haces, aunque cambie, aunque se complique, aunque a veces se te vaya de las manos, sigue siendo tuyo.

Primer plano de una de las piezas que Sergio pintó en el curso de Víctor Miniatures. Se nota lo que disfruta el proceso, y el resultado habla bastante por sí solo.

Cierro la entrevista con una sensación bastante clara.

No va de pintar mejor o peor. Ni de tener más técnica. Va más de cómo te enfrentas a la mini. De ese ir probando, tocando cosas que no tenías pensadas, arreglando sobre la marcha… y tirar. Porque cuando lo tienes todo demasiado claro desde el principio, algo se pierde. Y cuando no tienes nada, tampoco funciona.

Y ahí es donde, siendo sincero, estamos muchos.

En ese punto de ir hacia delante y hacia atrás, sin saber muy bien si lo estás haciendo bien… pero sabiendo que es la única forma de que salga algo que merezca la pena. 

Sergio Granizo BeerGamer pintor de miniaturas con pinceles en la mano
@beer.gamer

Pintor de miniaturas y formador
Enseñando pintura desde 2018.

@whoisrooster, fundando desde los márgenes
@whoisrooster

Director creativo y editor
Entrevista, diseño y maquetación.

No Comments

Post A Comment