Broken Tales parece hablar de cuentos que ya conocemos, pero en realidad apunta a algo más profundo: a cómo reinterpretamos lo que creíamos fijo, a cómo convivimos con nuestras sombras, a cómo decidimos quiénes somos cuando el relato cambia.
Por eso este Especial nace ahí, en ese cruce entre lo conocido y lo roto. Porque en esas grietas hay algo que sigue tirando de nosotros: la posibilidad de contar historias distintas, aunque duelan un poco más.
En Turno creemos que los juegos no terminan en la mesa, sino en lo que remueven. Y Broken Tales deja justo eso: preguntas que no se cierran del todo, ecos que siguen después de la partida.