¡Únete a nuestro equipo!
Icono de Instagram que enlaza al perfil @revistaturno
Icono de Blueskyque enlaza al perfil @revistaturno
© 2025 Revista TURNO. Todos los derechos reservados.

Elegir otro ritmo

con Toni (CHKminis)

Índice

¿Quieres leer más artículos como este?

Suscríbete a y recibe en tu correo entrevistas, análisis y reflexiones sobre rol y juegos de mesa.

"He conseguido un punto de equilibrio entre velocidad y calidad que pocos adquieren.”

Sigo a Toni desde hace tiempo. He visto bastantes de sus vídeos mientras pintaba, en esos huecos, en mi caso, cada vez menos frecuentes, que sacamos para sentarnos tranquilos, para disfrutar de la afición y desconectar un poco del mundo. Pausando, probando cosas, volviendo atrás cuando algo no me salía.

CHK Minis, y la forma de explicar de Toni, han sido un sitio al que he recurrido cuando, aparte de aprender, quiero simplemente estar en eso. Sin nada más. 

Le escribí en plena Navidad. Días complicados, agendas apretadas y la cabeza en mil sitios. Aun así, sacó un hueco y, tras Navidad, preparamos la entrevista. Fue un tiempo real, vais a ver cómo en esta conversación, Toni es como en sus vídeos: cercano, amable, con la misma calma con la que explica cómo enfocar una miniatura. 

Pintor profesional desde 2016, ha construido su camino con constancia, combinando encargos, enseñanza y creación de contenido. No da la sensación de haber llegado aquí por un golpe de suerte. Más bien por estar, año tras año, delante de la mesa, pincel en mano. Y por ahí empieza esta conversación. 

Cuando miras en lo que se ha convertido CHK con los años, da la sensación de que todo ha estado siempre ahí. Hoy CHK es muchas cosas a la vez. Canal, comunidad, encargos, formación. Pero todo eso empezó en algún sitio. En un restaurante con cierto renombre, en pleno corazón de las Ramblas de Barcelona. Pero no nos adelantemos, comencemos hablando por el principio. 

 

Toni se va a 2014:

“Echando la vista atrás, creo que esa decisión sería la de abrirme un Instagram dedicado solo a las miniaturas, y hablamos de finales de 2014, cuando Instagram “era todo campo”, como se suele decir. Pese a que ya existía una cierta comunidad de pintura, no tenía nada que ver con lo que es actualmente; estaba comenzando a crecer y eso me otorgó la posibilidad de llegar a mucha gente. Por esa época tampoco había tanta gente dedicándose a esto de la pintura a nivel profesional; en mi caso tampoco era así, iba cogiendo algunos encargos esporádicos, pero sin lugar a dudas fue un buen detonante estar ahí casi desde el principio.

Creo que gracias a eso mucha gente comenzó a conocer mi trabajo y a interesarse por lo que hacía. Yo nunca había formado parte del mundo de la pintura de miniaturas a un nivel de notoriedad como mucha gente que venía de la época dorada del Spanish Team u otros profesionales que ya existían en ese momento. Creo que abrir esa cuenta para conocer a otros artistas y mostrar lo que hacía fue, sin duda, el disparo de salida.”

Logan Grimnar pintado por CHK Minis con efectos de iluminación en el martillo y peana escénica invernal
Logan Grimnar pintado por CHK Minis, con especial atención a texturas, luz y ambientación.
Ejército Kruleboyz pintado por CHK Minis en diorama vertical con escenografía selvática
Ejército Kruleboyz – Diorama por CHK Minis

Del algoritmo a la clase

Hoy, hay muchísima gente enseñando pintura. Vídeos, PDFs, Patreon, cursos presenciales. El nivel es alto y el acceso es casi infinito. Le pregunto qué cree que cambia cuando pintas a su lado. Qué cosas se aprenden en esa cercanía y cuáles, por mucho tutorial que veas, no terminan de explicarse del todo.

“Hoy en día hay muchísimo creador, y mucho muy bueno. Abrirse paso en el mundo de la enseñanza en la pintura es realmente complicado, y necesitas ofrecer algo especial. Mi carrera profesional se ha centrado principalmente en pintar ejércitos, es decir, mucho volumen de miniaturas y a un buen nivel. Son ejércitos que llaman la atención; siempre busco esquemas de pintura originales y añadidos como conversiones o toques personales que consigan destacar entre el resto, no solo por el nivel de pintura, sino por el impacto que puedan generar.

Esto me ha dado mucha velocidad de pintura, pues al final hay que pintar rápido para vivir de esto y, encima, pintando ejércitos. Así que creo que he conseguido un punto de equilibrio entre velocidad y calidad que pocos adquieren, y esto lo realizo mediante todo tipo de productos, procesos y una capacidad para encontrar los puntos importantes de las miniaturas y dónde poner el foco. Eso es principalmente lo que enseño en mis cursos, Patreon y clases. Además de ese toque personal de pasión por cada nuevo regimiento o miniatura: para estar casi ocho años pintando generalmente ejércitos te tiene que apasionar, y creo que eso es algo que consigo transmitir más allá de recetas, procesos y atajos en la pintura.”

Después de tantos años pintando de forma profesional, le planteo una duda que creo, a veces cuesta reconocer en voz alta: qué es más difícil hoy, seguir mejorando técnicamente o seguir disfrutando del proceso. Porque, como vimos en nuestra última entrevista, con Daniel Vallejo, no siempre van de la mano.

“Yo no veo todavía una separación clara entre ambos términos; para mí van entrelazados disfrutar y mejorar, aunque también tengo mis costumbres para que ambas cosas no se me hagan una montaña. Dado mi foco en ejércitos a nivel profesional, eso te ata un poco de manos en cuanto a mejorar técnicamente: no busco acabados de concurso ni que cada miniatura sea un reto, busco la productividad y mantener el nivel que mis clientes esperan. Siempre hay alguna figura donde puedes lucirte un poco más y retarte a mejorar.

Por otro lado, sigo manteniendo mis propios proyectos, que son el pilar para seguir mejorando y, a su vez, seguir disfrutando. Actualmente estoy pintando una pieza para los concursos de 2026 de Lucas Pina, la cual está siendo un reto a nivel técnico. El nivel en los concursos de pintura es altísimo y es una buena excusa para apretarse a uno mismo y buscar mejorar. Por otro lado, tengo mi ejército de Reyes Funerarios, esqueletos egipcios básicamente, el cual voy pintando de vez en cuando y que se basa principalmente en pinturas Contrast, lavados y procesos súper básicos, sin más pretensión que ir viendo a mi horda de no-muertos crecer poco a poco, como si fuese el mismísimo Imhotep de las películas de La momia.”

El precio de elegir

Llegamos a un punto muy interesante. Ver cómo cada creador trabaja con marcas que quieren colaborar con él. Cuando tu nombre empieza a asociarse a productos, colaboraciones o herramientas propias, el terreno cambia, y puede ser contraproducente, si se toman decisiones erróneas. Aparece una línea fina entre compartir lo que usas y convertir tu trabajo en algo que suene a catálogo.

 

Aparece una línea fina entre compartir lo que usas y convertir tu trabajo en algo que suene a catálogo. Entre recomendar, y parecer un escaparate.

“Bueno, realmente no tengo mi propia marca de pinceles; simplemente son colaboraciones que surgen. No soy el más pesado del universo y nunca he ido detrás de una marca buscando una colaboración: siempre han sido ellos los que se han interesado en mi trabajo o alcance. En estos casos me gusta probar los productos y, si veo que son de buena calidad y que yo los usaría, entonces es cuando acepto este tipo de colaboraciones. No me gusta convertir mis perfiles profesionales en una teletienda; no quiero venderle a la gente la pintura o el pincel que va a revolucionar tu forma de pintar, me parece demasiado eso, como digo, teletienda.

Horus Ascended pintado por CHK Minis con iluminación dramática y base escénica detallada
Horus Ascended por CHK Minis

Así que cuando algo me funciona lo introduzco en mis procesos y, obviamente, lo enseño y recomiendo en la medida en que no se haga pesado ni parezca un vendedor ambulante. Es más, si los requisitos para alguna colaboración son estar spameando links, descuentos y estar obligado a publicar X cada poco tiempo, lo rechazo instantáneamente. Le he dedicado mucho esfuerzo a que mi propia marca tenga un valor, lo cual me ha dado libertad para no depender de colaboraciones para poder ganarme la vida.”

En el tramo final de la entrevista, la conversación deja de ir de miniaturas o de colaboraciones. Hablamos de algo mas importante, de salud, de límites, y de elegir bien dónde gastas tu energía.

Es fácil mirar hoy a CHK y ver constancia, comunidad, estabilidad. Pero debajo de todo eso hay un turno de noche que se fue de madre y un momento en el que el pecho iba a 1000km/h. Hay una decisión tomada no desde la ambición, sino desde la necesidad de no partirse por la mitad.

Gotrek y Felix esculpidos por CachiMiniatures y pintados por CHK Minis en 2024Gotrek y Felix pintados por Toni en 2001 en una de sus primeras miniaturas
∧∨

“A grandes rasgos no fue algo que surgiera de un día para otro; se fue cocinando a lo largo de los años, aunque sí hay dos momentos que fueron clave en ese proceso. El primero, y que recuerdo perfectamente, fue allá por 2016. Para entonces trabajaba en un restaurante con cierto renombre, en pleno corazón de las Ramblas de Barcelona. Hostelería–Centro–Barcelona: el combo perfecto.

Durante un sábado noche, en pleno verano, con el restaurante a tope, hubo un turno que me rompió. Soy un tipo al que le gusta tener bastante controlado el trabajo, que la gente esté a gusto y cumplir, y por falta de personal ese día y una afluencia brutal de clientes aquello se fue de madre: los platos se retrasaban, las mesas se acumulaban, todo el mundo te llamaba por una cosa u otra y ahí mi cabeza se rompió. Recuerdo que, al conseguir amansar la tormenta, mi jefe me dijo que saliera a tomar el aire un poco.

Tenía el pecho que me iba a explotar y los nervios por los aires, y recuerdo estar sentado en un callejón pensando que se me daban bien otras cosas: era bueno dibujando, pintando, había hecho alguna cosa en temas de guion y producción audiovisual (que era lo que había estudiado), y supe que debía dejar eso. Era dinero fácil, pero el coste a nivel de salud era demasiado caro. Ahí es donde tuve claro que me iba a dedicar a algo que me gustara; no sabía si ilustración, cine, pintura o qué, pero tenía claro que algo debía hacer."

Después de un año un poco de resituarme y mudarme de vuelta a mi pueblo, los encargos seguían entrando, podía dedicarle más tiempo y ya tenía una presencia en redes fuerte. Hice los números y, en contra de todo mi entorno, decidí darme de alta como autónomo. Recuerdo pensar que, si yo no creía en el proyecto hasta el punto de poder estar dado de alta como profesional, entonces ¿quién iba a creer en eso? Por suerte, mis padres me apoyaron desde el primer momento y, aunque el mundo del emprendedor en este país está duramente castigado, aquí sigo y, de momento, creo que me quedan unos cuantos años más por delante.

Hay historias que empiezan con una idea, con ambición. Otras empiezan con un límite. Lo que hoy vemos como marca, comunidad o trayectoria, nace, en este caso, de un momento en el que el cuerpo dijo basta. No de una ambición desmedida, sino de una necesidad básica: no romperse.

 

Y eso cambia la forma en la que se construye todo lo demás, porque cuando el origen no es el éxito, sino la supervivencia, las decisiones se toman de forma distinta. Se valora el equilibrio, la estabilidad, y el éxito, aunque importante, de ser el objetivo principal lo importante pasa a ser la coherencia. Poder mirarte y saber que lo que haces no te está vaciando por dentro.

CHK Minis

Pintura premium para clientes exigentes, especializada en ejércitos únicos y piezas de exhibición.

Toni de CHK Minis pintando una miniatura en su estudio
@chkminis

Pintor profesional de miniaturas

@whoisrooster, fundando desde los márgenes
@whoisrooster

Director creativo y editor
Entrevista, diseño y maquetación.

No Comments

Post A Comment

¿Quieres leer más artículos como este?

Suscríbete a y recibe en tu correo entrevistas, análisis y reflexiones sobre rol y juegos de mesa.